Una secuela sobre las fuentes secundarias para los pregones

Redacción Valladolid /JPEl estado de las fuentes secundarias nos abre caminos perdidos

Las fuentes primeras son escasos encuentros con la magia de la investigación

Figura 1 - CLASIFICACIÓN DE LA MÚSICA POPULAR ESPAÑOLASi atendemos a que uno de los pregoneros localizados y que más activo se encuentra todavía a día de hoy, el alguacil célebre y famoso de Trasobares, contempla la jota como parte integrante de su pregón o bando, así pues se incluye la clasificación de la Figura 1 de las danzas en la música popular española.

Tras ubicarnos en nuestro interés podemos regresar a las fuentes que nos han inspirado el inicio del trabajo y la toma de conciencia sobre el minimalismo de éste mismo. El cuadro de la Figura 1 lo contempla en su mismo índice de la obra “7. El Folclore Musical” en Historia de la Música Española [Crivillé, 1988 (1983):7-8].

Podemos observar que su obra es muy histórica y recoge diferentes fragmentos de grandes apartados de música popular para componer su obra. En la segunda parte de la obra se integran los pregones y forman parte del repertorio musical español, considerado como música: uno de los propósitos de este trabajo, mostrar que pregonar es hacer música, canto.

Llegada a Trasobares desde Illueca

Llegada a Trasobares desde Illueca

Dentro de esta segunda parte hay diversos capítulos que tratan partes de los tipos de música que se reflejan en el cuadro de la Figura 1. En el ciclo de verano están expresados y transcritos dos ejemplos de pregones. Josep Crivillé i Bargalló tiene a su alcance estudios antecedentes que retoma para incluir los pregones en su obra. Autores como Felip Pedrell o Bonifacio Gil García, son otras dos fuentes a tener en cuenta.

Crivillé i Bargalló posee un artículo interesante que no hemos podido localizar en la Biblioteca de Filosofía y Letras de Valladolid pero sabemos que sí se encuentra esta revista y se puede localizar en la Bilbioteca del Campus del Milán en Oviedo, pues de allí sacamos algunas ideas. El acceso a las fuentes no siempre es lo sencillo que se desease. Pese a que los deberes del recolector son también los debidos preparativos, se siempre se puede dirigir al lugar fijado en tiempo y necesidad requeridos.

Otras fuentes manejadas y que se hallan a la disposición de los pucelanos, por suerte, es la obra de Bonifacio Gil García [1961]. Si veíamos que el ejemplar de Crivillé i Bargalló disponía de cuerpo de notas y crítico, con comentarios del editor, podemos ver que Gil García edita una obra con las transcripciones de los pregones pero sin grandes comentarios . A diferencia de Crivillé i Bargalló, por otro lado, pese a no disponer de muchos comentarios, sí contiene las transcripciones de varios pregones.

Vistas de Trasobares desde la salida hacia Calcena

Vistas de Trasobares desde la salida hacia Calcena

Más allá de todo esto, se puede ligar la experiencia de la música popular de los pregones con los ejemplos también contenidos en ambas obras y que se pueden dar a la vez que en los estudios de campo, pues el pregonero, escasas veces, también anuncia al afilador. O el mismo afilador toma funciones de pregonero para darse publicidad él mismo y ofrecer sus servicios en el pueblo. Si el canto en origen permitía recordar y guardar en la memoria hechos y mitos, otro de los factores era la de ser útil para la comunidad y su autosuficiencia y su comunicación.

La elección del momento de la expedición tiene mucha importancia: es aconsejable esperar un periodo en el que la gente de las aldeas disponga con seguridad del tiempo necesario y que los pregoneros tengan gran actividad. Los ciclos de verano donde se insertan el pregón tiene su razón de ser porque los comerciantes y las actividades municipales cobran un interés inusitado en otros momentos del año, pese a todo sin dejar de existir. Pero como no se puede esperar a verano, se puede considerar como un aperitivo de lo que en fechas estivales se pudiere conseguir.

La obra de Felipe Pedrell que podemos considerar como fuente para tenerla en cuenta a la hora de abordar los enfoques sobre el pregón es la magna obra del Cancionero Musical Popular Español [1958]. Pedrell dedica un gran capítulo a “Callejeras y oficios” como se apuntaba antes a pregoneros y afiladores. Pedrell afirma uno de nuestros retos y obstáculos académicos: “La modesta acción de las canciones de esta sección parecerá a muchos que ha de ofrecer a la investigación folclórica escasísimo interés” [Pedrell, 1958:84]

Estupendo colegio de Trasobares, que debe cerrar

Estupendo colegio de Trasobares, que debe cerrar

Además, para otorgarnos derecho a estudiar este tema tan minúsculo en la música popular y su herencia actual como son los pregoneros, Crivillé i Bargalló también arguye la importancia de los mismos por el simple hecho de ser música: “La finalidad pseudopublicitaria de los mismo les ha otorgado un lugar preferente entre las instituciones sociales vinculadas con la música tradicional” [Crivillé i Brgalló, 1988 (1983): 165]

Así pues, parece legitimado nuestro interés y legitimada nuestra categoría del pregón como parte de la música tradicional española. Un hecho que perseguía este proyecto en un futuro era poder conjugar varias de estas canciones menores en lo que a un ámbito de la vida rural y sencilla se refiere. En la obra de Pedrell [1958:84-92] encontramos el cuerpo crítico de diferentes piezas menores que pueden tener esa relación que se aprecia en la música de las transcripciones del segundo bloque del libro [Pedrell, 1958:84], como puede ser el ‘Canto de sereno’, o el ya mencionado del afilador; son cantantes de canciones que cumplen un servicio social.

Bonifacio Gil García dispone su obra [1961] en un par de hojas para destacar la incorporación de los pregones a su Cancionero Popular de Extremadura (páginas 143 y 144). La brevedad explicativa es manifiesta como ya lo era el apartado de las transcripciones sin ningún cuerpo crítico, ni teórico. Pese a la brevedad, es un tema apasionante por todo lo social que rodea a la música, a la cantinela, de los pregoneros.

Pese a nuestro interés, siempre queda la duda de, ¿qué es digno de ser recogido? Deberíamos recoger todo cuanto pertenece a la categoría de música popular. Lo que no forma parte de la música popular es lo que se oye en la escuela o lo que se pone de moda por la radio, pese a ser calificado como tradicional o rural. Por lo menos, en primera instancia, todo cuanto queda en cada aldea pregonando, voceando o gritando en callejerías debería ser poder ser recogido.

Este objetivo colosal se puede ir elaborando con pretensiones parciales a través de las cuales se pueda conseguir un lugar digno a tan simple y pequeña cantinela que poca repercusión musical parece o pueda tener y, en cambio, tiene tanta trascendencia cultural y social en la comunidad que la ostenta.

La relación con la danza y la instrumentación

Dentro de las consideraciones de la danza como rasgo de la música popular, se pretende lograr una identificación satisfactoria de los repertorios utilizados por uno de los pregoneros que se pretende estudiar.

La jota es un baile típico de caso toda España y se elaborará un breve estudio general con las fuentes más completas sobre el baile, sólo a modo de acompañamiento descriptivo de lo que cumple como forma dentro del pregón.

Más allá de algún repertorio de baile explicativo, se recurre a la descripción de los medios técnicos que se han integrado en la revisión más actual que se hace del pregón en nuestros días y se recurrirá a la comparativa de los métodos actuales con las cornetas, campanas de mano u otros instrumentos para acompañarse en el pregón y en la llamada de atención de la ciudadanía.

Las pretensiones parecen muchas pero se centran en describir lo mejor posible dos caso de pregoneros activos que emulan la actividad casi ancestral de avisar a los demás de un beneficio para todos. Desde la carta lacrada que trae un corredor en Grecia hasta el sello de cera, del siglo XII en adelante, en España, llegaremos al momento actual que canta y callejea las noticias de mayor interés para la convivencia y la vida en pueblos y aldeas.

BIBLIOGRAFÍA

Crivillé i Barcalló, Josep; “7. El Folclore Musical”, en Historia de la Música Española, Ed. Alianza, Madrid, 1988 [1983], pp. 7-8.

Gil García, Bonifacio; Cancionero Popular de Extremadura. Contribución al Folklore Musical de la Región, Tomo 1, Ed. Diputación, Badajoz, 1961.
Redacción Valladolid /JP
Pedrell, Felip; Cancionero Musical Popular Español, Tomo 1, Ed. Boileau, Barcelona, 1958.

…entrada anterior.

REDACCIÓN VALLADOLID

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One Response to Una secuela sobre las fuentes secundarias para los pregones

  1. Alien baló sorprendido del truco dice:

    Las fotos muy buenas. Gracias por seguir con parajes.

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