Los hechos extralingüísticos tienen repercusiones en la estructura de la lengua

Redacción León /JPAlgunos datos históricos son determinantes para la comprensión del panorama actual

La conciencia lingüística, el prestigio son factores extralingüísticos

A finales del s. XV, a partir de 1492, y a lo largo del siglo XVI y del XVII, la situación de la lengua española en la península era muy complicada. Se encontraba en plena transformación ya desde el siglo XIV. Es un momento de capital importancia, pues se estaba dando la transición del español medieval al español moderno. Se unen la Corona de Aragón y el Reino de Castilla y se aprecia un auge en la utilización del castellano como lengua vehicular de los dos reinos (cabe recordar que la casa de los Trastámara está reinando en Aragón y el castellano tiene cierto prestigio para ser utilizada en la Corte de la Corona de Aragón).

Algunos analistas apelan a que existía conciencia de lengua española como lengua vernácula propia pero se está dando una particularidad en el reino de Castilla y es que existen dos normas en el siglo XV como existieron la de Burgos y de Toledo en los siglos XII y XIII. Se da la norma de Madrid (que es capital del Reino por designio y voluntad expresa de Felipe II) y la norma de Sevilla. Ambas se consideran normas cultas.

Hay que tener en cuenta que la ciudad de Sevilla es la ciudad más grande del Imperio (Carlos V) y del Reino (Felipe II). Ha lugar otra característica, la que se mencionó en otras entradas, y es que la norma de Sevilla, o sevillana, tiene prestigio. Además, existe otra: “siempre se parte hacia América desde Sevilla o Cádiz”. Este aspecto es determinante, aunque para Manuel Alvar es mejor hablar de “sevillanismo” que de andalucismo[1].

Todos los marineros o pasajeros tenían que vivir en estas ciudades durante meses hasta poder embarcar hacia América. Esta situación provocaba la asunción de ciertas características meridionales en casi la totalidad de viajeros (cabe recordar que hasta el siglo XVIII, escaso fue en el XVII, la Corona de Aragón no puedo comerciar con América y el catalán atraviesa el Atlántico sólo en ciertos aspectos del léxico llevado por los marineros que sí se enrolaban y algún que otro viaje sufragado desde la Corona pero disimuladamente).

Esto hace que las hablas meridionales se implanten fuertemente en Canarias, último puerto de avituallamiento, y, en el futuro, en las zonas más amplias y mayoritarias de Hispanoamérica, amén de que la mayor cantidad de pasajeros eran de las zonas sureñas del Reino.

Existen algunos argumentos que esgrimen factores sociolingüísticos para la prestigiosa consideración de la lengua en Hispanoamérica y estos aspectos podrían ser constatados en grabaciones o encuestas, o quizás entrevistas. Se dice que es más andalucista por el predominio de la población emigrante, porque realizan características fonéticas similares como la relajación de la -s implosiva, se reconoce el seseo, Sevilla fue determinante como ya se apuntó antes, etc.

Sin embargo, del mismo modo que hay argumentos andalucistas, existen otros aspectos que se esgrimen en contra y que es posible verlos reflejados en entrevistas o charlas con hispanoamericanos; más allá de poder comprobarlo en transcripciones de las encuestas realizadas.

Se esgrimen características como que no todo el hispanoamericano es homogéneo respecto las características andalucistas, que existe conciencia de los hablantes de que hablan su propia variante (como se ha señalado), las tierras altas de los virreinatos son más conservadoras; la –s no es únicamente dorsopalatal, sino que incluso existen zonas con otras variedades que distan de la isoglosa que determina la separación del andaluz (lo que sí se tiene claro es que no es apicoalveolar como la estándar septentrional).

Y hay rasgos que autonomizan el Español de América en cuanto utiliza el voseo y el andaluz no, amén de que fueron a América repobladores de toda la península aunque fueran minoritarios y eso tiene su repercusión por pequeña que sea ésta.

Finalmente, se pueden encontrar posturas sincréticas donde se apela a una fusión de las dos vertientes mayoritarias de las hablas peninsulares del español. Lo que puede rebatir nadie es todos nos entendemos.

Redacción León /JP[1] Manuel Alvar, “¿Qué es un dialecto?” en Manuel Alvar (Director), Manual de dialectología hispánica. El Español de España, Ariel, Barcelona, 1999 [1996], pág.37.

REDACCIÓN LEÓN

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2 Responses to Los hechos extralingüísticos tienen repercusiones en la estructura de la lengua

  1. Juan dice:

    Creo que hasta el -ico como sufijo se encuentra igual que el -ito por Suramérica y algo tendremos que ver los maños.

  2. Pere dice:

    También hay terminología marinera catalana, y eso que no pudimos comerciar libremente con América hasta el siglo XVIII, pero íbamos como marineros o emprendedores.

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