Los teóricos de la lengua intentan delimitar sus parámetros y su definición

Un breve apunte de algunas posturas de conocidos lingüistas que tratan los temas de la lengua como objeto de estudio

Manuel Alvar - Manual de Dialectología Hispánica

Manuel Alvar - Manual de Dialectología Hispánica

Para empezar, sírvase hacerlo siempre por el principio. El origen y conclusión del presente esbozo es determinar que las lenguas naturales no se mezclan a la par de la facilidad con la que lo hacen las razas. Un posible inicio es la primera página de la obra de Manuel Alvar (Director) de Manual de dialectología hispánica. El Español de América:

“No hay lingüista con un mínimo de solvencia que no lo repita hasta el agotamiento: no hay más que un español. Es absolutamente falaz escindir esa realidad única en dos mundos opuestos: América y Europa. Hay una unidad que permite entendernos a cuantos poseemos este bien que es la lengua única; hay multitud de variantes en cada región de nuestro mundo sin que la unidad se resquebraje.”[1]

Coseriu en Lingüística Española Actual

Coseriu en Lingüística Española Actual

Parece una situación idílica, pero no lo es tanto. Son varias las consideraciones que van más allá de la lengua y que sirven para apoyar o destronar esta afirmación antes referida. Para primar el concepto de lengua única y “unida” hay que llevar a cabo numerosos artificios teóricos o de dudosa inducción, como establece, por ejemplo, Eugenio Coseriu a la hora de hablar de dialecto: “el concepto de dialecto se posee intuitivamente” [Coseriu, 1981:1][2]. Esto no es muy científico, pero es diplomático y evita tener que jerarquizar y describir lo que es o no un dialecto o variante.

Más adelante, en el artículo, Coseriu apela al ‘cometido básico de la lingüística empírica –a la que pertenece la dialectología en cuanto ciencia “de hechos”- es, pues, el de ordenar la multiplicidad, la variedad aparentemente infinita de los hechos del lenguaje” [Coseriu, 1981:4]. Así pues, comprobamos que se constata una multiplicidad de variante pero un vehículo común como lengua que permite comprenderse en la comunidad de hablantes:

LENGUA es el “sistema de isoglosas comprobadas en una actividad lingüística completa, es decir, que consiente el hablar y el entender de varios individuos de acuerdo con una tradición históricamente común”. [Coseriu, 1981:5]

LENGUA es “como ‘un sistema lingüístico caracterizado por su fuerte diferenciación, por poseer un alto grado de nivelación, por ser vehículo de una importante tradición literaria y, en ocasiones, por haberse impuesto a sistemas lingüísticos del mismo origen’”. [Alvar, 1996b:12][3]

Hasta este punto podemos constatar que la comunicación existe entre los hablantes de una lengua; pero también puede existir entre hablantes de distintas lenguas o lenguas de transición lo que no hace que hablen la misma lengua [Coseriu, 1981:8]. Lo que es importante para una lengua es: “[al hablar de lenguas históricas se habla] de lenguas establecidas históricamente como tales por sus propios hablantes y por los hablantes de otras lenguas” [Coseriu, 1981:6]. Este hecho se va a revelar como determinante a la hora de caracterizar lo que es el español en su totalidad:

“Una lengua histórica se constituye […] por la existencia de una lengua común […] o, si no hay lengua común (y esto es de capital importancia como se constata en los datos recabados en las encuestar realizadas a hablantes del Español de Hispanoamérica), por la conciencia de los hablantes de que sus diversos modos de hablar corresponden a una tradición única.” [Coseriu, 1981:7]

J. Tusón

J. Tusón

Este aspecto de la conciencia de la comunidad de hablantes a la que se pertenece es un factor o criterio completamente extralingüístico[4] y es un factor que debe ser central en este trabajo para poder exponer toda una serie de “hechos lingüísticos” que se van a ver afectados por este concepto propio e individual del hablante: “criterios como el de conciencia o el de la intercomprensión”.

REDACCIÓN VALLADOLID

[1] Manuel Alvar, “Introducción” en Manuel Alvar (Director), Manual de dialectología hispánica. El Español de América, Ariel, Barcelona, 1999 [1996], pág. 3.

[2] Eugenio Coseriu, Lingüística Española Actual, III-1, 1981, pp. 1-32.

[3] Manuel Alvar, “¿Qué es un dialecto?” en Manuel Alvar (Director), Manual de dialectología hispánica. El Español de España, Ariel, Barcelona, 1999 [1996], pág. 13.

[4] En Jesús Tusón, Los perjuicios lingüísticos, Octaedro, Barcelona, 2003 [1996], pág. 87. Leemos al hablar de lenguas y dialectos: “…estos dos términos se emplean frecuentemente con cierta dificultad, en parte por causas ajenas a la Lingüística…”

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