Las salutaciones de Cardona se adecuan a la estructura interna del género efímero

Las secciones de la salutación se respetan en las salutaciones de la Fiesta Mayor de Cardona

Castillo de Cardona en 1969

Castillo de Cardona en 1969

Estas ocho secciones se pueden utilizar para realizar un análisis comparativo de todas las salutaciones y observar hasta qué punto siguen o no un esquema de conjunto. Ya en el apartado de las diversas etapas históricas señalaba cómo no todas las salutaciones siguen un patrón común.

En cuanto al título o etiqueta del género discursivo encontramos variedad en tanto a los distintos tipos de títulos. No hay un consenso unívoco aunque sí se puede decir que el que más se repetirá es “Salutació”. Durante los años 50 y 60 cada salutación presenta un encabezamiento diferente e incluso algunas aparecen sin título. Los años 70 se alternan los títulos de “Salutación”, “Pórtico” y “Pregón”. Los años 80 aparecen bajo “Salutació” y “Crida”, mientras que los 90 vuelve a haber variedad de títulos. A partir del 2000 queda un modelo fijo bajo el título de “Salutació”.

El alcalde es la figura que saluda y da la bienvenida

Saludo decorado de 1998

Saludo decorado de 1998

En los destinatarios siempre se hace referencia a los habitantes como“cardonins” o también como “amics”. Durante el periodo de la alcaldía de Mª Àngela Gassó se referirá a los destinatarios como “cardonins i cardonines”. En muchos casos también se menciona a los foráneos, bien de otras poblaciones o inmigrantes “habitantes y forasteros”, “cardonenses y forasteros”, sobre todo en la época de los 60 cuando la inmigración andaluza se hizo más notable. Ya a partir del 2000 la invitación se hará extensiva a todos con la expresión “de casa i de fora”, teniendo en cuenta que el fenómeno de la inmigración en estos años ya es más que patente. Y en el 2005 asistimos a la nueva fórmula lingüística ya conocida “cardonins/nes”, en la que queda anulado por completo el hecho de que el castellano tenga un rasgo lingüístico de marcado/ no marcado.

El anuncio de la fiesta se presenta de formas muy variadas aunque quizá la que mejor recoge esta entrada es la que se repite durante los años 90 “ja arriba la nostra Festa Major” (ya llega nuestra Fiesta Mayor).

Saludo de 1951

Saludo de 1951

En cuanto al elogio de la fiesta y de la comunidad se presenta bajo diversas formas en función del tipo de discurso que prime en el momento. La amplificación de este elogio varía también según la época.

En la mayoría de casos la mención a los organizadores no es explícita pero sí que hay algún momento en se presta atención a los esfuerzos de un grupo, a veces de toda la comunidad, para llevar a buen término la fiesta. Ésta mención variará en función del emisor del discurso: (2000) “Agraeixo als organitzadors de tot aquest ventall d’actes…” (Agradezco a los organizadores de todo esta variedad de actos…) ésta es un tipo de referencia pronunciada por un individuo concreto, en este caso el alcalde. En otros casos encontramos menciones expresadas por parte de la propia organizador como muestra de su labor: (1985) “La Comissió de Festes no ha regatejat res per tal d’oferir-vos una diversitat d’actes… ”(La Comisión de Fiestas no ha escatimado nada con la intención de ofreceros una diversidad de actos…).

La invitación a la fiesta aparece normalmente encabezada por expresiones exclamativas deícticas dirigidas a los habitantes del pueblo “Cardonins i amics de Cardona…” (1983), aunque en muchas otras ocasiones se utilizan fórmulas de invitación del tipo: “Cardona us espera…” (1978), “Veniu-hi. Volem l’homenatge a la nostra Patrona…” (1976), “Cardona invita a su Festa Major…” (1970, aquí se incluye ‘Festa Major‘), (1999) “Vivim doncs intensament la nostra Festa Major, participem-hi…” (Vivamos, pues, intensamente nuestra Fiesta Mayor, participemos…).

La declaración anticipada de la fiesta aparece siempre al final del discurso en ocasiones acompañada de exclamaciones de invitación a la fiesta o con marcas denotativas de apertura de las actividades de la fiesta. Éstas van desde expresiones solemnes: “A ella invita cordialmente la ducal villa, y en su nombre el alcalde.” (1973), a aperturas de fiesta mucho más relajadas y acordes con la alegría que se quiere expresar: “¡Benvinguts a la nostra festa major!” (1977), “A tothom una feliç Festa Major.” (1984), “Visca la Festa Major.” (1992), “Visca Cardona! Visca la seva Festa Major!” (1996).

En cuanto a la figura del emisor, ésta está marcada claramente por el momento político. Así, hasta el 1984 (incluido) las diversas salutaciones y pregones de fiesta aparecen sin una firma concreta (a veces firma la comisión de festejos, o un persona concreta de la misma); en cambio, a partir del 1986 en adelante, con la introducción del PSOE en el gobierno local, la figura del emisor será siempre la del alcalde . Asimismo, la imagen del emisor aparece por primera vez el año 1988. Y ya a partir del 1995 la fotografía del emisor se mantendrá de manera constante como un elemento más del discurso.

Uno de los aspectos más relevantes dentro de este esquema es el del elogio de la fiesta y de la comunidad por los recursos de amplificación que utiliza. Cabe señalar que este apartado desaparece casi por completo en momentos de crisis o conflicto social. Por tanto debemos, en primer lugar, señalar en qué momentos se le da un mayor énfasis a este apartado y en cuáles carece de importancia.

Desde el 1951 hasta el 1977 el elogio de la fiesta ocupa en todas las salutaciones prácticamente la totalidad del discurso. Éstas están escritas en un tono poético, que raya en algunos casos la musicalidad, y denotan un especial interés en la fiesta como ejemplo de tradición cultural que se ha de venerar y mantener. Los discursos están enfocados, casi exclusivamente a lo que implica la fiesta mayor y a elogiar sus virtudes y sus gentes. De diversa extensión, todas estas salutaciones mantienen el denominador común de resaltar, por encima de todo la alegría y el fervor de las fiestas. Algunos ejemplos de este tipo de elogio serían: “su tradicional e inmemorial fiesta mayor, fiesta que (…) siempre es nueva y guarda esa virtud de alegrar las más íntimas fibras del corazón a grandes y chicos.” (1952), “Y llega, como siempre, aureolada de tipismo y tradición, que los cardonenses cultivamos con cariño y entusiasmo…” (1967).

A partir del 1978 este apartado de elogio de la fiesta sigue siendo importante aunque se ve reducido en su extensión ya que da paso a un nuevo enfoque del discurso. Es momento de cambios políticos y de crisis económica, lo que implica que estos aspectos se empiezan a reflejar en el discurso. El elogio será más breve para poder hacer hincapié en factores que afectan incluso en momentos festivos. El tono poético desaparece para transformar el elogio en un discurso más prosaico y, al mismo tiempo, más acorde con la situación. En esta época encontramos elogios del tipo: (1980) “La Festa Major és, i ha de d’ésser sempre, la gran diada que cada any ens agermana i ens fa viure dies d’alegria…” (La Fiesta Mayor es, y debe ser siempre, la gran festividad que todos los años nos hermana y nos hace vivir días de alegría…), (1986) “sempre hi ha la festa reina de tradició molt arrelada als cors de tots els Cardonins…” (Siempre hay la fiesta reina de tradición muy arraigada en los corazones de todos los cardoninos…).

Desde el 1988, dada la problemática de la salina, el elogio de la fiesta se verá muy reducido en salutaciones como las del 1989, 1990. aún así, siempre se mantienen presentes unas breves palabras para recordar el valor de la fiesta.

Otro de los aspectos que merece especial atención en este tipo de discurso, y que se podría considerar como característica particular de este género, es el uso indiscriminado de un léxico redundante y de una verborrea propia más de la liturgia que de la literatura efímera. Por otra parte, también se puede señalar la utilización de una sintaxis que se aleja de la normativa de la lengua, y en la que podemos encontrar extensísimas frases como el ejemplo de la primera oración del año 1954 (la oración en sí abarca más de la mitad del discurso), la del año 1994 o la del 1998, en que la salutación es una única oración que desarrolla todo el conjunto del discurso.

A modo de apunte quisiera destacar un último aspecto al que se podría hacer hincapié que es el del decorado o formato de las salutaciones y las imágenes que acompañan a éstas. Este tipo de elementos se podrían considerar propios del ritual de la fiesta y, concretamente dentro de la salutación, suponen una información complementaria al mensaje que ésta intenta transmitir. Dado que son varios y de diversos tipos, estos se deberían analizar conjuntamente a las salutaciones a las que pertenecen y teniendo en cuenta la época histórica a la que éstas se adscriben.

REDACCIÓN

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: